Desde pequeño he sentido curiosidad por el cuerpo y por cómo las contracturas y las lesiones influyen en nuestro estado emocional. Con la meditación, el trabajo corporal y el estudio de la psicología, he aprendido a acompañar a las personas desde varias dimensiones y miradas.
El cuerpo es un sistema vivo que, cuando pierde el equilibrio, puede entrar en caos. Desde la Psicología Somática Integral trabajamos para recuperar ese equilibrio a través de la observación del cuerpo y de su resonancia en la mente.
Conociendo nuestro cuerpo, podemos conocer la mente.
Conociendo la mente, podemos acceder a la conciencia.
Y conociendo la conciencia, podemos entrar al Yo.